Breve introducción al "esta soy yo"

No, no se trata de una receta. Sirva de presentación a esta nueva etapa en este blog y en el nuevo. 
Aunque las entradas seguirán publicándose en ambos durante algún tiempo, he decidido que este, que llevaba algún tiempo olvidado, sea el que ahora me defina.



Supongo que primero debería poneros en antecedentes. Escribo esto unas horas después de ver el stream en twitch de @panchistico. Durante el mismo he tenido un momento de total y absoluta comprensión por lo que estaba pasando.
Después de ver un documental en YouTube que tenía pendiente, no pude más que preguntarme en qué mundo vivimos. Cómo es posible que pase lo que está pasando y estemos en nuestras casas y no en la calle gritando y pidiendo justicia.
Como el tema fundamental de este blog es la gastronomía, me voy a centrar y no voy a hablaros de todos esos temas que hacen que mi foto de perfil en Whatsapp en los últimos años hayan sido una rosa negra y Mordor.
Fue en septiembre de 2015 cuando decidí cambiar y poner nombre al cambio que llevaba forjándose desde 1998. 
Por si aún alguien no lo sabe, estudié Ciencias Biológicas en la Universidad de Salamanca, cuando las carreras aún duraban cinco años y las asignaturas no eran por trimestres.
Eso me sirvió para aprender más aún a amar la naturaleza (si bien y gracias a mis abuelos esto llevaba forjándose años atrás). Lo que echo en falta, si tiro la vista atrás, es un poco más de empatía y enfocar todo ese entusiasmo de los estudiantes hacia el activismo en contra del sufrimiento en la versión más amplia de ese término, al menos como yo lo veo:
  • Sufrimiento de los seres humanos mientras destrozamos el planeta en el que estamos de prestado.
  • Sufrimiento del resto de especies que comparten con nosotros este planeta y del que tienen tanto derecho a disfrutar libremente como nosotros.
Es un hecho que durante esos años, en algunas asignaturas se experimentaba con animales vivos, pero siempre nos daban la opción de no hacerlo. Es complicado aunar todas las sensibilidades dentro de una carrera en la que o eras de "bata" o de "bota".
Durante esos años dejé de consumir muchos productos animales, pero otros mucho no. No quiero engañar a nadie, yo no nací vegana, ni vegetariana. 
He comprado muchos zapatos y bolsos fabricados en cuero y piel (curioso que siempre he sido una activista en contra de los abrigos fabricados con pelo animal, como si los que yo compraba no llevaran implícito el mismo sufrimiento). 
He comido productos animales durante muchos años. Aún mi padre me recrimina que con la cantidad de hamburguesas que me he comido, como ahora puedo aborrecer esas grandes empresas. Y siempre le digo lo mismo, ya he consumido mi cupo de sufrimiento animal por esta y otras vidas.

Tal vez lo que más he tardado en procesar, supongo que tendrá que ver con el tipo de educación al respecto que he recibido, ha sido que todos los animales terminan igual. Me explico.
Durante unos años decidí dejar de consumir todo tipo de producto animal que no viniera de uno "feliz", de esos que se crían en libertad y pastan alegremente por los campos. Pero la realidad es otra, todos terminan igual. Todos han tenido que sufrir embarazos para proporcionarme ese vaso de leche que tanto me gustaba. Todos han sido seleccionados o desechados para que yo pudiera hacer la famosa tortilla que da nombre a mi blog. Por muy "eco" o "bio" que sea un producto, al principio y final de la cadena hay sufrimiento.



El caso es que después de un largo camino, con muchas lágrimas, de mucho leer y escuchar he comprendido que no está bien, no es así como quiero seguir viviendo. Tal vez lleve en este mundo más de lo que me queda y no quiero seguir contribuyendo a este mercado que cada vez es más hostil y más agresivo. 
Hoy me he sentido plenamente identificada cuando en un momento del stream ha ocurrido lo que me pasó a mí hace unas semanas con mi familia. Me embargó una impotencia, una pena tan grande, que no podía dejar de llorar y fue entonces cuando me di cuenta de que no merece la pena, que llevo mucho tiempo dando vueltas sobre lo mismo y que es hora de avanzar, como ya lo he hecho en otros campos, ahora le toca a este. 
Los que me conocen saben que no se trata sólo de la comida, se trata de todo. De la forma de consumir que tenemos, de la forma de relacionarnos (entre nosotros y con el entorno)...tal vez el ser plenamente feliz sea el final del camino. Aún estoy en ello, pero ya os iré contando.


Nota: Por si es de vuestro interés os dejo una selección de los vídeos o documentales que, hasta ahora, he visto y me han hecho cambiar en este aspecto de mi vida:
  • Netflix:
    • Cowspiracy
    • Seaspiracy
  • YouTube:
    • Vegan: everyday stories
    • H.O.P.E. What you eat matters
    • Dominion
Sólo os voy a citar un libro, porque no os quiero aburrir y es muy extenso: "El Estudio de China", del Dr. T. Collin Campbell.



Gracias por haber dedicado este rato a leer mi experiencia.



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